Archiv für September 2014

Higiene del metodo gabriel

Si vivieras en una casa en la que no limpiaras el suelo ni sacaras la basura, ni lavaras la ropa, ni fregaras los platos ni limpiaras los crista­les, podrías sobrevivir en ella pero, ¿qué aspecto tendría? segun el metodo gabriel medicablogs.diariomedico.com ¿Quién en su sano juicio querría vivir de ese modo? Tienes que entender que tú, igual que la mayoría de la gente, estás permitiendo inconscientemente este mismo estado de abandono dentro de tu propio cuerpo. ¿Cómo puedes perder peso si estás tan empantanado y estancado en la toxici­dad? ¿Cómo podrás llegar a sentirte alguna vez realmente bien segun el libro de vivesinansiedadya vive sin ansiedad?

dietas y nutricion

Estreñimiento: La causa primordial de nuestras enfermedades
No es un tema muy elegante. No se puede decir que haya muchas per­sonas haciendo cola para dar una charla sobre él. Es más que probable que no tenga nada que ver con el libro que comentas a la hora de co­mer a la hora de aplicar el metodo gabriel . No obstante, si quieres tener un peso adecuado y estar sano de un modo natural, debes reconocer el hecho de que esto nunca sucederá mientras continúes sufriendo de estreñimiento.

Estás matando tus enzimas
Por desgracia, todas las enzimas de los alimentos, al igual que los de­más seres vivos, empiezan a marchitarse a temperaturas superiores a los 48 °C. Por lo tanto, si comes habitualmente alimentos cocinados, tu cuerpo tiene que echar mano de tu libreta de ahorro personal. Las en­zimas se destruyen siempre que se cocina o se procesa un alimento. En otros términos, tanto si horneas como si hierves, cueces al vapor, asas, calientas en el microondas, guisas o pasas por la parrilla, estarás des­truyendo las enzimas de la comida. Si tus alimentos están pasteuriza- dos, congelados, enlatados o esterilizados, las enzimas habrán sido des­truidas para el que vive sin ansiedad.
Enzimas y reducción de peso
El doctor Edward Howell fue uno de los primeros científicos que com­prendió la relación entre las enzimas de los alimentos y nuestra salud. Howell, doctor en medicina, no se sentía interesado por la cirugía ni por los fármacos, y estaba convencido de que el campo de la salud na­tural ofrecía respuestas que la medicina convencional pasaba por alto.

Sr unió al famoso médico naturópata Henry Lindlahr y trabajó en su llnatorio durante más de seis años. Fue allí donde presenció el enorme éxito que Lindlahr obtuvo a la hora de devolver una salud radiante y un pcNo normal a innumerables pacientes.

¿Cuál era su secreto? El doctor Howell intuía que se trataba de «al- itun ingrediente» incluido en el régimen de comida cruda que adminis- truhu a sus pacientes. Cuando Howell abrió su propia consulta privada pura tratar la obesidad y las dolencias crónicas mediante la dieta con lo que vive sin ansiedad, estaba decidido a aislar el «ingrediente mágico» de las comidas naturales sin co­cinar que empleaba Lindlahr. Descubrió que se trataba de las enzimas. Howell determinó que el único factor que siempre estaba presente en los alimentos sin cocinar y nunca aparecía en la comida cocinada eran las enzimas. Se dio cuenta de que estas «unidades de energía vital», la mano de obra que tantas mejoras estaba propiciando en la salud de sus pacientes, eran destruidas a temperaturas superiores a 48 °C. Com­prendió que las enzimas eran mucho más sensibles al calor que las vita­minas y los minerales.
Antes de seguir adelante, queremos dejar claro que no esperamos que vivas exclusivamente de alimentos crudos. Pero si quieres perder tus kilos de más y aumentar tu energía, te animamos a comer muchos más alimentos vivos de los que comes ahora. El cincuenta por ciento de los estadounidenses ni siquiera comen una pieza de fruta al día como indica el libro metodo gabriel . Por su­puesto, sabes que casi todo el mundo en nuestro país subsiste mediante una dieta de alimentos predominantemente cocinados, es decir, una die­ta por completo carente de enzimas.

De todas las especies que habitan la Tierra, el ser humano es la única que cocina. De ahí nuestra deficiencia en enzimas para el que vive sin ansiedad. Y somos la también la única especie, con excepción de los animales en cautive­rio, que sufre de obesidad y enfermedades degenerativas.